La psicóloga infanto juvenil Carolina López aclara que ser “therian” no es un trastorno por sí mismo. Pero dijo que hay que estar alerta frente a algunas señales que identificó en conversación con Radio13c.
La psicóloga infanto juvenil Carolina López aclara que ser “therian” no es un trastorno por sí mismo. Pero dijo que hay que estar alerta frente a algunas señales que identificó en conversación con Radio13c.
Videos de adolescentes con atuendos animales, máscaras y gestos que imitan a lobos, zorros o conejos han circulado con fuerza en redes sociales, especialmente con registros que llegan desde Argentina y que ya comienzan a replicarse en Chile. El tema, comentado entre memes y burlas, abrió una interrogante más seria para familias y comunidades escolares: ¿dónde nos tiene que preocupar?
Esa fue la pregunta central que abordó el periodista Ignacio Franzani en el programa “Corresponsales” de Radio13c, en conversación con Carolina López, psicóloga infanto juvenil de Clínica Las Condes, a propósito del impacto y la visibilidad que ha tomado esta tendencia.
Para la especialista, en muchos casos se trata de una conducta que se expresa en grupo y que puede vincularse con dinámicas típicas de la adolescencia: necesidad de pertenecer, búsqueda de identidad, afinidad con pares y exploración de formas de presentarse ante el mundo.
“Por eso se da mucho a nivel adolescente, porque los adolescentes viven mucho a nivel grupal”, explicó, agregando que este tipo de agrupaciones pueden servir para “fortalecer autoestima” y “encontrar cosas similares en su grupo”.
Uno de los puntos que más subrayó López fue que, en la mayoría de los casos, los adolescentes que participan de estas conductas no pierden contacto con la realidad.
“Sí, pues, aquí ellos saben que son humanos. ¿Ya? Hay una diferencia, hay un juicio de realidad que se llama”, señaló.
En ese sentido, descartó que el fenómeno, por definición, implique un episodio grave: “No hay una pérdida de juicio de realidad. No hay un brote psicótico”.
La conversación llegó al punto que más inquieta a madres y padres: cuándo dejar de mirarlo como una expresión social o una moda y empezar a considerar que hay algo más detrás.
López fue directa al marcar el criterio principal: la capacidad de “cortar” el rol y diferenciar contextos.
“Por ejemplo, llegando a la casa o yendo al colegio dejan de ser therian, o sea, son personas, Hay un corte ahí”, dijo, estableciendo que en esos casos suele tratarse de una conducta acotada al grupo y a determinados momentos.
Y luego precisó el umbral de preocupación: “Cuando no hacemos esa diferencia, ahí hay que preocuparse”.
Junto con eso, la psicóloga mencionó otras conductas que ameritan atención, especialmente si aparecen de forma sostenida: "También si el niño está como muy aislado”, advirtió, apuntando a que en algunos casos podría haber un cuadro de base.
“Porque generalmente puede estar alguna depresión base”, agregó, vinculando el aislamiento con la búsqueda de aceptación en grupos donde el adolescente se sienta validado.
En paralelo, López insistió en la importancia de conversar y observar cambios generales: “Siempre es bueno conversarlo con los hijos” y, si se detectan señales persistentes o preocupantes, “consultar algún profesional de salud mental para descartar si existiera alguna otra cosa".
Aunque la conducta no se define como trastorno, la especialista advirtió que el entorno puede volverlo problemático por otro motivo: la reacción social, la burla y la escalada de hostilidad.
En la entrevista, López aludió a expresiones violentas que ha visto circular: “Hay que eliminarlos a todos, yo voy a salir a cazar Terhians”, frase que, según planteó, muestra cómo se “pierde” el foco al tratarse de adolescentes en un proceso de exploración.
Para López, la burla no ayuda a comprender el proceso adolescente: “no está tomando en serio un comportamiento humano, que es una parte de exploración dentro de las adolescencia”.
“Si la persona se siente bien, se siente feliz, la verdad que debería ser positivo”, afirmó, vinculándolo a integración, valoración y respeto dentro del grupo.