Elizabeth Zenteno, directora del Departamento de Estudios Territoriales de la Universidad de Playa Ancha e investigadora, analizó la situación en la toma de San Antonio.
Elizabeth Zenteno, directora del Departamento de Estudios Territoriales de la Universidad de Playa Ancha e investigadora, analizó la situación en la toma de San Antonio.
El inicio del proceso de desalojo de la megatoma de San Antonio volvió a poner en el centro del debate la crisis habitacional y sus múltiples aristas. La situación, que involucra a miles de familias, ha evidenciado no solo un problema de orden público, sino también un drama humano de gran escala.
En conversación con Kike Mujica en Cuatro Cabezas, Elizabeth Zenteno, directora del Departamento de Estudios Territoriales de la Universidad de Playa Ancha e investigadora, analizó el origen de las tomas, el impacto social del desalojo y las limitaciones de las respuestas actuales frente a este tipo de conflictos.
Según explicó, el desalojo no puede entenderse solo como una acción puntual, sino que debe ir acompañado de medidas de emergencia más amplias. “El desalojo debiese estar asociado a un mecanismo de contingencia. No es solo dejar a las personas en albergues, que es una solución precaria. De lo contrario, se puede volver una crisis humanitaria”, advirtió Zenteno, subrayando los riesgos de no considerar el alcance humano del proceso.
Si bien recalcó que “las tomas no son extrañas ni nuevas en la composición urbana”, también enfatizó que la megatoma de San Antonio marca un punto de inflexión: “Antes no habíamos visto algo de estas dimensiones”, señaló, dando cuenta de la magnitud del fenómeno.
Respecto a la expropiación, Zenteno planteó que se trata de una medida necesaria en este escenario. “Es un mecanismo necesario para este problema; es el camino”, afirmó, aunque advirtió que, sin políticas de fondo en materia de vivienda, el conflicto no se soluciona, sino que simplemente se desplaza a otros territorios.